El autor pone en escena la experiencia histórica que encarnó Juan Pablo II (Obispo Polaco), cuando su palabra fortaleció la lucha del sindicato "Solidaridad" que puso en jaque al socialismo real en Polonia. Ahora, la "Encíclica Magnifica Humanidad" de León XIV pone en el centro de la escena la centralidad de la "persona humana", para enfrentar los discursos de odio e individualismo que reinan en todo el mundo. El sindicato es el centro de la justicia social.
